La tiranía del por qué

¿Por qué? Como los niños.

¿Por qué una marca no funciona?

¿Por qué tu carrera profesional no avanza?

¿Por qué queremos seguir caminos que usó otro?

¿Por qué? Dos palabras que, juntas, crean una pregunta incómoda, impactante y profunda. ¿Por qué lo hacés? ¿Por qué te movés? ¿Por qué intentarlo?

Una duda clavada que, bien respondida, abre un campo de infinitas posibilidades con un camino que, quizás, no sea único, pero sí propio.

Preguntarse y comprometerse a encontrar la respuesta es la mejor manera de plantear objetivos concretos, alineados con lo que realmente queremos lograr. Objetivos cargados de identidad, dejando de lado los parches de marcas ajenas que poco tienen que ver con la nuestra.

Preguntate tres veces por qué hacés lo que hacés, con la inocencia de un niño, hasta llegar a tu propósito más honesto. Ese que te permite hacer las cosas de forma más genuina y liviana. Porque, al final, el objetivo tiene más que ver con vos que con el objetivo en sí.

Sé parte de un marketing sostenible

Suscribite a nuestro newsletter

Type Your Keywords: