Hay un debate que circula bastante en el mundo del marketing: ¿qué recursos necesita una empresa para dar el próximo paso en su crecimiento?
Un artículo reciente de MarTech sobre los recursos para el marketing B2B lo plantea con claridad. Las organizaciones de mayor rendimiento combina hasta cuatro recursos:
- Un CMO part-time que sea dueño de la estrategia y sea responsable por los resultados,
- Un equipo interno que ejecute y preserve el conocimiento institucional,
- Agencias de marketing que aporten ejecución escalable en canales especializados,
- Consultores traídos puntualmente para iniciativas de alto impacto.
Es un modelo útil que asegura desarrollo y escalabilidad. El problema es que asume un punto de partida que muchas empresas no tienen.
El mapa asume que ya sabés dónde estás
Hay un momento clave de la empresa en la que se da todo para crecer y alcanzar nuevos horizontes. Es en este punto cuando una empresa mediana dice “necesitamos estructurar el marketing”, pero rara vez tiene los cuatro recursos en mente.
La realidad es que por lo general se encuentran con alguno de estos escenarios:
- Un equipo de una o tres personas enfocado en producto, en ventas B2B, o en operaciones, que además “se ocupa del marketing” porque alguien tiene que hacerlo.
- O una empresa que quiere desarrollar su canal B2C pero su equipo interno está 100% orientado a la relación con distribuidores.
- O un negocio que creció por referidos y por primera vez quiere construir presencia de marca, pero no tiene ni el músculo ni la estructura para hacerlo.
SPOILER ALERT: En ninguno de esos casos la pregunta es ¿cuál de los cuatro recursos de marketing elijo?
La pregunta es más básica y más honesta: ¿quién se ocupa de esto, con criterio, foco y compromiso?
El problema de elegir solo una pieza
El artículo de MarTech hace una distinción útil: si el problema es de dirección, apuntá a un Chief Marketing Officer o consultor. Si es de capacidad, apuntá a equipo interno o agencia.
Tiene lógica. Pero en la práctica, las pequeñas y medianas empresas suelen tener los dos problemas al mismo tiempo.
Contratar solo ejecución sin estrategia produce actividad sin rumbo. Contratar solo estrategia sin ejecución produce documentos que nadie implementa. Los consultores son valiosos, pero su punto débil es claro: no son dueños de la ejecución, y sin responsabilidad interna sus recomendaciones suelen quedar sin usar.
El CMO part-time resuelve la dirección, pero alguien tiene que ejecutar. La agencia ejecuta, pero alguien tiene que decidir qué, por qué y para quién.
Cuando no tenés un equipo interno de marketing robusto, especializado y que actúe como puente, el modelo de cuatro recursos se fragmenta. Y la empresa termina coordinando piezas que no hablan entre sí.
Lo que en realidad se necesita: una función, no un proveedor
Hay un modelo que la estructura de los cuatro recursos no nombra explícitamente, pero que muchas empresas terminan necesitando: un área de marketing externa que funcione como propia.
No una agencia a la que le pasás un brief. No un consultor que te entrega un plan y se va. No un CMO que te orienta pero no tiene equipo que ejecute.
Algo distinto: un equipo externo que entra con criterio estratégico, define el norte, arma el sistema y lo ejecuta. Que dice qué hay que hacer además de cómo. Que mide, ajusta y rinde cuentas como si el marketing de tu empresa fuera su propio negocio.
La diferencia más concreta: el cliente no necesita saber de marketing para tomar buenas decisiones de marketing. La empresa se ocupa de lo que mejor sabe hacer: su producto o servicio. Y el marketing lo delega, por.que encuentra un socio comprometido y estratégico que acompaña sus objetivos de crecimiento.
Cuándo tiene sentido este modelo
No es para todas las empresas. Tiene sentido cuando:
- Tu equipo interno existe pero está orientado a otro foco: ventas, producto, operaciones. El marketing queda siempre para después, o lo hace el que puede, no el que sabe.
- Querés desarrollar una dimensión nueva de tu negocio, por ejemplo pasar de B2B a B2C, o construir presencia de marca cuando hasta ahora creciste por referidos, pero no tiene sentido armar un equipo interno para eso todavía.
- Saliste de la etapa de prueba, tu producto o servicio ya funciona, y querés dar el siguiente paso en profesionalización sin el costo y la curva de aprendizaje de contratar interno.
- Probaste con agencias pero sentís que hay una desconexión entre la estrategia de negocio y el entregable o “lo creativo” de tu proveedor. Necesitas integrar visión de negocio y lenguaje de marketing.
En todos esos casos, lo que necesitás no es elegir entre los cuatro recursos del modelo. Lo que necesitás es que alguien tome la función completa, con visión y con ejecución, y compromiso.
Un socio estratégico: que piensa y que hace
En SEIS trabajamos exactamente así. Entramos como el área de marketing que tu empresa todavía no tiene, o que tiene pero no da abasto para todo lo que necesitás construir.
Traemos la estrategia, definimos los objetivos, armamos el sistema de ejecución y lo llevamos adelante. No te entregamos un plan para que lo implementes solo. Tampoco ejecutamos sin saber para qué.
El resultado del primer mes va más allá del entregable. Obtenés claridad: sabés adónde va el marketing, cómo se mide y cuál es el paso siguiente. A partir de ahí, cada acción tiene un lugar en el sistema.
Si tu empresa está en ese momento en el que el marketing necesita orden, dirección y ejecución al mismo tiempo, hablemos.